jueves, 11 de octubre de 2012

NOVEDADES EDITORIALES 2012



NOVEDADES EDITORIALES


LAS ALAS DEL VERSO
Monica Gameros
Vol. 6 Colección 2012






ARMAGEDON
microrrelato de ficción
Vol. 5 Colección 2012




VOZ N ALTA POESÍA
Vol. 7 Colección 2012
Cascada de Palabras, cartonera


Audio libro con poetas y performers que hacen de la palabra una proyección escénica y sonora. Incluye poemas sonoros de:
Tonatihu MercadoEdmeé Diosaloca Bestia| Rojo Cordova| Sara RacaKarloz Atl| Javier Raya| Monica Gameros|
Jesus de la Peña| Rosa Salvaje| Mavi Robles-CastilloJn BardoMario Dux| Abraham Sánchez Sánchez| Joana Medellín Herrero


FIL ZOCALO: Presentamos: en la XII Feria Internacional del Libro del Zócalo de la Ciudad de México 2012: Jueves 25 de octubre | 19:00 horas. | Foro Macondo | ENTRADA LIBRE



MI PATRIA ES MI REALIDAD
Augusto Rodríguez (Ecuador)
Vol. 4 Colección Escritores en su tinta
Cascada de Palabras, cartonera








GANG BANG
Mónica Gameros (México)
Vol. 5 Colección Escritores en su tinta
Cascada de Palabras, cartonera






viernes, 27 de julio de 2012

NOVEDAD: LAS ALAS DEL VERSO, Vol. 1 Colección Poesía de Bolsillo [Monica Gameros méxico]

LAS ALAS DEL VERSO
monica gameros
méxico



Vol. 1 Colección
Poesía de bolsillo



- Al final, lo que de verdad importa
 es sostener la mirada frente al espejo -
Mónica Gameros


[a mi hija con amor]
[BJÖRK]

Enredada en posibilidades infinitas
flor canto eco viento, al final,
el terremoto de mis dedos dibujan la sonrisa de una niña
convertida en ancla y me mantiene asida al puerto.

Mi niña me sonríe entre sueños, lejos de mí,
suspira por nuestras alas conversas en futuro.
Cantamos y reímos como siempre lo hemos hecho
 Nos abrazamos por las noches mientras dormimos en la distancia

Sólo anhelo su pequeño cuerpo entre mis brazos,
Sólo suspiro por su voz contenida entre mis recuerdos
 y su voz lejana me fortalece día a día.

Mi pequeña sirena, eres mi canto
Mi pequeña Björk, eres mi eco

Mi amor no importa el tiempo,
mi regazo es océano en calma para tu vela,
mis besos, el fin del tornado que te rodea.


[INADAPTACIÓN REGULAR]


Es difícil la vida conmigo, eso dicen.
Lo pienso, guardo silencio.
Ni puedo negarlo
ni puedo justificarme en modo alguno.

Hubo un tiempo lejano en el que me preguntaba,
                                   ¿Cómo sería lo simple?

Un día, aprendí a caer en picada.
Un día aprendí
que al rechazo hay que verlo de frente,
aceptarlo como posibilidad.

Cuando lo sabes y no te importa,
has dejado de lado la hipocresía,
por ende, al grupo.


II

A veces, intuyo lo que genero alrededor, a veces
alcanzo a vislumbrar el rechazo. Antes,
 moría en lenta agonía, ahora
sólo emprendo el vuelo,
no temo la caída

Aún tengo dudas que nadie quiere responder;
estoy segura, es tedio, y entonces
me alejo.

Guardo silencio, contemplo.



[HAY UN CADÁVER]

Hay un cadáver en el terreno baldío frente a mi puerta.
Al principio, parecía dormir, luego
se convirtió en maniquí...

Cambió el rasgo, el color, la tensión...

Hay un cadáver abandonado sobre la hierba.
Se ha tornado desierto, se está convirtiendo en arena.
No se desmorona, no se desgrana, no se va de a poco;
insiste en quedarse, insiste en ser alguien.
insiste en dejar huella.

Hay un cadáver frente a mi puerta.
Ha estado ahí tanto tiempo,
le echaría en falta si se levanta y anda, para irse por ahí
sólo por cambiar de hierba.

Hay una cadáver a unos pasos de la puerta;
en simbiosis cósmica con sus restos sobre la tierra.
Cambia de brillo según el clima,
se robustece con la humedad,
se mueve muy poco; siempre
guarda decoro.

Hay un cadáver cerca, cada rasgo
es un grieta.



2

¿Qué puedo decir?
El amor es la mejor de las drogas
y no pienso rehabilitarme.


Esta mañana descubrí que muto,
en la espalda me nacen dos cosas extrañas,
comienzan a salir y causan en mí la urgencia de saltar
desde el punto más alto de la copa de una Jacaranda.

-Tengo pies que se transforman en bruma,
las manos se levantan en horizonte,
mis labios se han sellado-

No sé, creo que pronto desenterraré la ansiedad almacenada.
Soltaré las amarras del navío. Volveré al ojo del huracán.
Contemplaré el todo como antes, en medio del mar en celo,
abrumador, abismal.

Esta mañana, mis ojos se abrieron ante el espejo
como dos planetas en colisión.

Muto de a poco, me transformo.

Comienzan a señalarme cuando camino ligera por la calle,
floto entre rumores.

Muto y de la espalda me nace polen, semillas, cúmulos gigantes.
Es inevitable.

Muto y mi cerebro sólo piensa en aduanas, fronteras, montañas.
Muto y canto para saludar al cielo que me recibe y me habla de intensas batallas entre aquellos que se amarran al mástil del barco que se hunde y quienes prefieren nadar en medio del mar en brama.

Esta  mañana me di cuenta de que muto,
quedé entre dudas atrapada.

No me decido, creo que cambiaré de nombre,
creo que renunciaré a ser un nombre,
creo que dejaré de lado cualquier nombre,
creo que dejaré me salgan las alas.

Por lo pronto, ya me uní a una parvada.
Por lo pronto, decidí que cerraré el archivo muerto
y despegaré los pies de la montaña.




3

A los adictos de la academia,
con sopor eterno a su decoro


Aguas, aguas, va el diablo, golpe avisa...

Señoras señores, hoy y solo hoy,
me han autorizado para ofrecerle estos útiles paquetes
que le ayudarán a evitar la ansiedad,
para esos momentos en que todo resulta incomprensible y aberrante,
para esas noches de insomnio por los conflictos emocionales que siente
a causa de su fina cuadratura.

Deje de preocuparse, olvídese del clombuterol, el prozac y el diasepam,
este paquete le hará tranquilas esas noches angustia.

 Mire usted, este paquete trae suaves pañuelos desechables
con los que podrá limpiarse las gotas de sudor por la ansiedad de su dogmatismo.

También trae lentes que evita que los demás noten su asco por las propuestas artísticas contemporáneas y por si fuera poco,
trae una linda anforita en la que usted podrá poner té de azar
para esos nervios ridículos que no le dan descanso.

Mire, hágame caso, se deshace de la cuadratura, los nervios, el ridículo; de paso,
hasta se alivia de su adicción a facebook… Le aseguro que en dos semanas,
como mínimo, usted sale a las lecturas de poesía, va a los conciertos,
regresa a los museos,
& se atreve a buscar libros entre editores y artistas independientes.

Mire, es en serio, este paquetito le va a cambiar la vida,
le va a quitar lo Peña Nieto y le va ayudar con sus peje lagartos, además
este paquetito le ayuda a reír frente al absurdo,
el vacío será cubierto con versos & caravanas de nómadas en busca de la poesía.

Lleve su paquete y vuelva a la vida.

Sólo hoy, esta magnífica oferta incluye una corriente de energía que le hará ver la pútrida realidad como un escenario de comedia fallida y no sólo eso:
si usted es introvertido, seguro encuentra el cauce para su ser contemplativo.

Lleve uno, lleve dos, lleve tres al precio de dos,
sólo hoy, sólo hoy... tururú





domingo, 10 de junio de 2012

Doce ratas, doce apóstoles comandante, Andrés Saenz Vergara (Chile), Vol. 11 Colección Escritores en su tinta



Doce ratas
Doce apóstoles comandantes
Andrés Saenz Vergara
Vol.11  Escritores en su tinta
Cascada de Palabras, cartonera
México 2012

PRESENTACIÓN

Cascada de palabras, cartonera da la bienvenida a la poesía chilena en la pluma del filósofo poeta Andrés Saenz Vergara, ex líder estudiantil hoy académico y promotor de la educación intercultural en su patria, nación de poetas, nación de canto, nación de resistencia.

La Colección Escritores en su tinta, abre sus páginas a la pluma de un editor independiente, director de Ajiaco Ediciones y promotor de portas en la tierra de dictaduras que masacran y aplastan, que cortan las manos-voces de sus autores y que cercenan el futuro de sus generaciones transformando su deber hacia la educación de su pueblo en un objeto de consumo para la élite, en desdén absoluto al desarrollo cultural, tecnológico y científico de Chile, en inútil intento por acallar la poesía.

Ratas son ratas, ratas soldados, ratas comandantes, ratas apóstoles: las ratas son convertidas en ejércitos, en obreros, en desagüe putrefacto, la ratas son dientes aserrados  que procrean miseria para regar la tierra y extinguir el nacimiento de cualquier forma de amor a la vida: lengua-cultura, pensamiento-acción, esperanza.

A caso, sea la poesía la única forma para contrarrestar la extinción de cualquier intento por liberar la ansiedad que la libertad –sueño no utopía- genera en las mentes de los insurrectos.

A caso, sea la poesía, el arma de este poeta que busca la reacción y el pensamiento como filosofía para despertar el amor en las mentes autómatas del imperio del consumo, del imperio del silencio, del imperio absurdo del silencio y la resignación.

Mónica Gameros,
editora



PROLOGO

Doce ratas doce apóstoles comandantes,  es la especie de un escáner donde redunda la furia legítima hacia la historia del atropello chileno de la segunda mitad del siglo XX. Con las herramientas lúdicas de la poesía libre, Andrés Saenz, no sólo reivindica la memoria sobre un pretérito ominoso que más vale no olvidar pese a la apabullante carga de inevitable dolor.

Acusa el conjunto de símbolos que completan el cuadro persistente de la desgracia: Las prisiones, los prisioneros, los predicadores, los evangelizados, los represores, los reprimidos, los púlpitos, las plazas, los crímenes, los ausentes, las milicias, los militantes… la irracionalidad… la esperanza. Y lo evoca con palabras y metáforas apropiadas para no abrir más las heridas, sino para sanarlas con dosis calculadas de ácido en la excoriación: “Extinguir el miedo adornaba las dificultades de convivir/ con los desechos disparados/ venenosos en su viaje hacia la tumba marina.”

No sin cierta tensión asistimos a una relectura sui generis del infierno instaurado por la dictadura pinochetista, desde la óptica abrasiva del reclamo poético como campo minado de versos en explosión continua. Cada poema representa una aflicción necesaria preñada en la denuncia implacable de la barbarie, donde, valga repetirlo, “La noche es eterna en la galería cobarde”. Hay cólera frente al recuerdo e inevitablemente permanece cierto desconsuelo por las esperanzas mutiladas de tajo por órdenes de “las doce ratas”.

                En tanto se reivindiquen los sueños (las aspiraciones civilizatorias surgidas del amor), jamás será demasiado recordar la ignominia, como apuesta persistente por cancelar cualquier nuevo intento de avasallamiento. Y si la osadía y la insolencia, licencias que se permite la expresión poética, reinventan nuevas miradas para la evocación, entonces estamos en los puntos suspensivos de la indignación, pero también el silencio de la catarsis que puede resultar a fin de cuentas placentero.

                Este nuevo viaje no se agota en las formulaciones que sugiere, las atmósferas sórdidas que emanan de cada poema imprimen sensaciones de martirio que semejan distorsiones inconclusas compuestas con alaridos.               

                Esta es la experiencia de Doce ratas doce apóstoles. ¿Y a qué temerle cuando la poesía prevalece también en la condición de desafío permanente a las formalidades acartonadas de los productos de las academias? La atrevida mirada de Andrés Saenz sobre este relato inagotable, es el drama sobre una tragedia que respiran los corazones amputados que continúan vivos, cargando la pesada losa de esta historia inolvidable.


Carlos M. Gordiano
Ciudad de México, junio 2012



Incubación intestina en la ciudad del desecho

Años como ratas, miles de miles,
donde el orden se impone por la fuerza de unos sobre otros,
por la sumisión, por la violación,
por el destierro mecánico,
margen quebrado del cimiento que sustenta la ciudad,
se encarna entre huesos rotos de albañiles y constructores
herejes que beben el desprecio con que recompensan el ultraje de sus manos.

Durante generaciones han sido excluidos,
atormentados en el territorio de la expatriación subsolé.

De uno en uno,
los sacerdotes han impuesto la voluntad de un dios
que no conoce derrotas, obliga a la muerte
y a la rectitud de una verdad
fabricada con cuerpos de niños aplastados
bajo el tentáculo de la escritura revelada.

Cientos de cientos
juzgan como moneda de cambio y prueba de virtud,
arrojan  en la madriguera bajo el concreto de las ciudades a los impuros
para que desafíen el veredicto divino
encarnado en revelación diaria…  

Un sistema perfecto nacido de las vísceras de los traidores.

No-vida intra-muros

Agolpados como espadas, como bayonetas
atraviesan las tripas de los prisioneros.

Los cuerpos se habituaron al destierro,
miles de miles expatriados,
arrojados a las mazmorras del desagüe,
en castigo a la herejía de la altivez, ahora,
buscan a ciegas como enfermos terminales,
un espacio en medio del barro podrido
que han heredado por morada,
como lamento, como letanía.

La noche nunca termina
y el correr del aborto de superficie inunda la culpa,
incuba el tumor del paria,
baña los cuerpos pintados de mierda.

En improvisadas madrigueras que ven nacer nuevos herejes,
se alimentan de la estercolera que mana sobre las mentes del prisionero.

La prisión del expatriado
se imprime como metal ardiente en los tentáculos del orgullo.

No habrá perdón sobre el arrebato del necio
que ofenda los designios del templo-gobierno.


Autoría de la llamada pública
a los que no se les permitía conocer el suelo

Fueron como doce ratas.

Primero se sublevaron contra los vigilantes,
arponearon sus colas en las mentes cosmopolitas de los exploradores.

Sus dientes amarillentos
no se detuvieron ni con los huesos de la frente,
durante la temporada de cacería en el territorio pestilente
que habían arrancado a la ciudad,
barrios desmembrados con tonos de fiesta amarga
y ruidos de motores desajustados.

Ratas que nacieron de las alcantarillas de ésta, la otra
o todas las ciudades.

Náufragos en los caminos de servicio
arrastran los recuerdos de lo que pudo haber sido,
letanías pestilentes en viaje,
manicomio marino,
incubadoras de criaturas desalojadas por la policía
de superficie que sin resentimientos ni culpas
ocupan rapaces el suelo,
salándolo como en Cartago,
para exiliar a cualquiera que amenace el dominio de los motores
de combustión, el hormigón armado
o la televisión nocturna.

Las ratas no tenían miedo de ser descubiertas,
habían perdido el pudor en las aglomeraciones de los desagües,
en  el fuego de las incursiones de los agentes sobre superficie
contra los desterrados en el subsuelo.

Extinguir el miedo adornaba las dificultades de convivir
con los desechos disparado,
venenosos en su viaje hacia la tumba marina.

Muchas cosas experimentaban los cuerpos
salpicados de impotencia en las cloacas de la ciudad.

Ser rata exigía demasiada valentía,
a pesar de que los oficiales del orden en superficie
habían echado a correr el rumor
de que eran animales temerosos de todo,
y ocupaban sus nombres como sinónimos de cobardía
en las asonadas mismas  que -de tanto en tanto-
festinaban cual afición deportiva,
el control poblacional de la colonia de expatriados.

lunes, 28 de mayo de 2012

CONVOCATORIA PERMANENTE PARA ESCRITORES IBEROAMERICANOS





Cascada de Palabras, cartonera abre
NUEVA COLECCIÓN a la que he llamado
ESCRITORES EN SU TINTA,
para publicar libros de autor,
hay varias posibilidades, es decir,
hacerlos en tirajes de libro objeto
con ediciones de 50, 100 y 200 ejemplares
por edición, 

Con portadas de pastas duras, forrados de tela y con imagen original de artistas plasticos o con intervención plástica sobre las portadas, si te interesa escribe al mail: monicagameros@gmail.com

ENVIOS A CUALQUIER LUGAR DEL MUNDO

ASUNTO DE MUJERES de Pilar Rodríguez Aranda, Vol. 3 Colección Escritores en su tinta


PRÓXIMA LANZAMIENTO
JUNIO 14
PRESENTACIÓN EDITORIAL| 14 junio 19:30 hrs ENTRADA LIBRE| Foro Cultural Ana María Hernández: Pacífico 181, Barrio La Conchita, Coyoacán, Teléfono 56-58-97-44




¡Ay amores!

Hay amores que pasan de prisa
que huyen, se arrojan
con la furia del tiempo marginal

Hay amores que pasan sin prisa
se quedan y aguardan
mastican el tiempo infinitesimal

Hay amores de secretos encuentros
de adicción engañosa
de facciones perdidas en la oscuridad

Hay amores que buscan el día
germinan, florecen
cosechan otoños bajo el sol de la edad

Hay amores de rubor y tinta
de cartas sin perfume
de notas en disfraz

Hay amores que queman papeles
se vuelan, son polvo
palabras ceniza no vuelven jamás

Hay amores que son verbo y son cuento
los conjugo y conjuro
repetidas voces en memorias de coral

Hay amores de terribles silencios
de traspaso en suspiro
sus ojos nos cruzan sin detenerse a hablar

Hay amores que miran de frente
se imprimen se sienten
martillan sin falta: latir del batallar

Hay amores que no dejan propina
desnudos nos vencen
mantienen un pie fuera del portal

Hay amores que sangran abiertos
amores destierro
afuera, llorando, nos dejan inciertos

Hay amores que de la mañana huyen
vampiros reproche
dos gotas al cuello se hunden

¡Ay amores!  ...de pan y de nueces
¡Ay amores!  ...de hambre y de sal

Hay amores que huelen a sexo
sabores prendidos a su soledad

¡Ay amores! Los llamo obedientes
los llamo corriente, los llamo infernal

Hay amores que por poco nos miran
¡Ay amores! ¡Cómo curan lo banal!

Hay amores que renacen a ratos
desgarrados se aferran
Nos hacen llegar con retraso

Hay amores que nos toman de la mano
permanecen enroscados
y emprenden su destino sin descanso

Hay amores que mueren sin caso
vestidos se entierran
dos noches al fin son dos ocasos

Hay amores desde la nada liberados
de tan hondo el abrazo
que alcanzan el todo más alto



Historia desenterrada

Callamos la hora de nuestra muerte e ignoramos
el nombre de nuestras madres
Silencio de centurias: guerra eterna

El tiempo avanzó en su viril intento por dominar
mientras unas cuantas sabias brujas
no se dejaban acallar: lengua tierra

Y el olvido avanzó mientras en hoguera ajena
quemaban otro cuerpo femenino
Oliendo a un odio velado que no termina

Me reconozco en la voz ululante que busca
recuperar la historia que ha quedado
descrita entre cenizas: mujer deshielo

Hoy, cada vez que grito, tiemblo
Es una herida que sana lentamente
Heredada cicatriz que no se borra: dolor de siempre


Autodefinición

Salimos de un túnel
para excavar otro
Oscuridad e inocencia de la niñez

Ráfagas de conciencia
iluminan una puerta
no alcanzo el picaporte
no logro traspasar
ese alto muro de ladrillos

A los dieciséis años
todo sucedió
la puerta se abre
la pared se derrumba

Yo caí en un infinito
de posibilidades

Aún ignorante
-sin herramientas
ilusionada
-por falsos planos

Perdida en la multitud
de nuevos cuartos
con sus puertas
salidas y entradas
a otros túneles

Seguí cayendo...

"No. No puedes entrar. Estoy forjando mi yo"

Ahora, a los veintiséis
apenas y un esbozo
dos pisos, dos niveles
Esquizofrenia femenina
"Bueno, entra. Tan sólo por un rato
Sin estropear nada, por favor"
la pintura está fresca
la máscara está lista
fácilmente quebrable
en un descuido podría quedar
con un otro perfil

"Ahora sal. Déjame sola
 ¡Que te salgas te digo!"

No me escuchas o no me hago escuchar
No te puedo sostener
No me puedo sostener
Los muros, ¿dónde han quedado?
No quedan más puertas
que te mantengan afuera

"¿Quién soy?
No te alejes
Tu mirada me define
No dejes de mirarme
no vaya yo a desaparecer"

Las líneas se desvanecen
¿dónde empiezo yo, dónde acabas tú?


Es el orgullo

Es el orgullo que duele
de cara al lodo
y de espalda al corazón

Es un "tienes que quererme"
a huevo

Es un chorizo quemado
apestando la casa
con su dolor anaranjado



[Todos los derechos reservados para Pilar Rodríguez Aranda, México 2012]
PROHIBIDA LA REPRODUCCIÓN PARCIAL O COMPLETA DE ESTE LIBRO
SIN LA AUTORIZACIÓN DE LA AUTORA.

Ventas: ellaespoema@gmail.com
contacto directo con la autora